Más de 598 mil hectáreas de bosque amazónico son protegidas mediante vigilancia indígena en la frontera Perú–Brasil
Comunidades indígenas en Ucayali fortalecen la gobernanza territorial y la protección de los bosques frente a la deforestación y actividades ilegales, contribuyendo a la mitigación del cambio climático.
En el marco del Día Internacional de los Bosques, las comunidades indígenas de la Amazonía peruana continúan consolidando estrategias efectivas para la protección de sus territorios. A través de sistemas de vigilancia comunitaria, actualmente se resguardan más de 598,000 hectáreas de bosque amazónico en zonas clave de la frontera entre Perú y Brasil.
Estos esfuerzos se desarrollan en territorios como Alto Tamaya–Saweto, Yurúa, Inuya y Sepahua, donde la conservación del bosque está directamente vinculada a la vida, cultura y autonomía de los pueblos indígenas.
Los bosques amazónicos cumplen un rol fundamental en la regulación del clima global. Además de almacenar grandes cantidades de carbono, sostienen una biodiversidad única y contribuyen a la estabilidad de los ecosistemas. Sin embargo, estos territorios enfrentan amenazas constantes como la deforestación y las actividades ilegales.
Frente a este contexto, las comunidades han fortalecido mecanismos propios de control territorial. Actualmente, 108 custodios forestales indígenas participan activamente en acciones de vigilancia, que incluyen patrullajes fluviales y terrestres, monitoreo con tecnología SMART, y el uso de herramientas como GPS y drones.
Durante el último año, se han realizado al menos 8 patrullajes territoriales, lo que ha permitido mejorar la detección temprana de amenazas y fortalecer la gobernanza territorial indígena.
Desde Upper Amazon Conservancy (UAC), se acompaña el fortalecimiento de estos procesos mediante el apoyo técnico y estratégico a las comunidades, reconociendo su rol fundamental como actores clave en la conservación del bosque amazónico.
La evidencia demuestra que la vigilancia indígena es una de las estrategias más efectivas para proteger los bosques y enfrentar el cambio climático. Fortalecer estos sistemas no solo contribuye a la conservación ambiental, sino también al reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas.