Santa Rosa consolida la seguridad de su territorio con la inscripción registral de sus límites georreferenciados
Fernando Aroni Lozano, jefe de la comunidad nativa Santa Rosa, recibió la resolución de inscripción registral de los límites comunales georreferenciados junto al equipo técnico de UAC.
La comunidad amahuaca recibió la resolución de inscripción registral de sus límites comunales en SUNARP y se convirtió en la primera de las tres comunidades beneficiarias de la actual fase del proyecto de georreferenciación en completar este proceso.
Yurúa, Ucayali. Santa Rosa, la única comunidad del pueblo amahuaca en el distrito fronterizo de Yurúa, recibió el martes 14 de julio la resolución de inscripción registral de sus límites comunales en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP), con lo que culminó una etapa decisiva del proceso de georreferenciación. Este avance actualiza oficialmente la delimitación de la comunidad y brinda mayor seguridad jurídica para la gestión y protección de su territorio.
Con ello, Santa Rosa se convierte en la primera de las tres comunidades beneficiarias de la actual fase del proyecto en completar este proceso. La iniciativa también comprende a las comunidades nativas Nueva Victoria, del pueblo ashéninka, y El Dorado, del pueblo yaminahua.
La inscripción registral culminó una etapa clave del proceso de georreferenciación del territorio comunal.
Para Fernando Aroni Lozano, jefe de la comunidad, la actualización registral representa una herramienta concreta para ejercer un mayor control sobre el territorio comunal.
"Antes vivíamos en conflicto porque no podíamos demostrar realmente dónde estaba ubicado nuestro territorio. Con este nuevo título georreferenciado podremos monitorear mejor nuestro territorio y colaborar con su conservación."
Santa Rosa colinda con Brasil y enfrenta incursiones para el aprovechamiento no autorizado de recursos naturales, principalmente de caza, pesca y tala. En este contexto, contar con límites oficialmente actualizados facilita las labores de vigilancia comunal y mejora la capacidad de respuesta frente a estas situaciones.
Mapa de la cuenca del río Yurúa, donde se ubica la comunidad nativa Santa Rosa, en la frontera entre Perú y Brasil.
La comunidad cuenta con 20 087.19 hectáreas, distribuidas en tres sectores georreferenciados, en una zona de frontera entre Perú y Brasil.
De referencias naturales a límites precisos
Las comunidades de Yurúa fueron tituladas hace más de tres décadas, cuando sus límites se establecían utilizando referencias naturales como ríos, quebradas o árboles de gran tamaño. Con el paso del tiempo, esas referencias dejaron de ofrecer la precisión necesaria para realizar labores de vigilancia y atender conflictos relacionados con el uso del territorio.
El proceso de georreferenciación permitió actualizar esa información mediante equipos GPS submétricos e instalar hitos permanentes que delimitan con mayor precisión la superficie comunal.
"Las comunidades ahora conocen con exactitud sus límites. Antes no había certeza de si una persona que ingresaba estaba dentro o fuera del territorio comunal. Hoy cuentan con herramientas para ejercer un mejor control y organizar de manera más efectiva las labores de monitoreo. No puedes cuidar algo que no conoces", explicó William Villacorta, director del Programa Yurúa de Upper Amazon Conservancy (UAC).
Villacorta precisó que la georreferenciación no modifica la extensión de la comunidad, sino que actualiza técnicamente su delimitación y oficializa esa información mediante la inscripción registral.
En julio de 2025, comuneros de Santa Rosa participaron en la revisión de la delimitación de su territorio junto al equipo técnico de la Dirección Regional de Agricultura de Ucayali (DRAU), durante el proceso de georreferenciación.
Una herramienta para una mejor gestión del territorio
La inscripción registral constituye uno de los principales hitos del proceso de georreferenciación, ya que oficializa la actualización de los límites comunales y brinda mayor seguridad jurídica para la gestión del territorio.
En una zona de frontera como Yurúa, donde las comunidades enfrentan incursiones para el aprovechamiento no autorizado de recursos naturales, disponer de información territorial precisa facilita la vigilancia comunal, mejora el monitoreo y contribuye a la conservación de los bosques de los que dependen sus medios de vida.
El proceso fue desarrollado por la Dirección Regional de Agricultura de Ucayali, a través de la Dirección de Saneamiento Físico Legal de la Propiedad Agraria, con el acompañamiento técnico, legal y logístico de Upper Amazon Conservancy (UAC). Asimismo, contó con el apoyo de la Asociación por los Pueblos Amenazados de Alemania.
Para Santa Rosa, este avance representa una base más sólida para ejercer el control de sus límites comunales, prevenir conflictos y continuar gestionando de manera sostenible los recursos de los que depende la comunidad.