En Saweto, el desafío no es solo proteger el bosque, sino sostener la vida en el territorio

Vista aérea de la comunidad nativa Alto Tamaya–Saweto, en la cuenca del río Alto Tamaya,  Ucayali, Perú

En Alto Tamaya–Saweto, una comunidad ashéninka ubicada cerca de la frontera entre Perú y Brasil, el desafío no se limita a proteger el bosque. También implica enfrentar el aislamiento, la limitada presencia estatal y las dificultades de sostener la vida cotidiana en un territorio de 78,129 hectáreas al que solo se puede acceder tras varios días de viaje fluvial.

En este contexto, la comunidad inició en 2023 la elaboración de su Plan de Vida 2023–2030, luego de que la Asamblea General de Saweto acordara solicitar el acompañamiento técnico de Upper Amazon Conservancy (UAC) para apoyar su construcción participativa.

El proceso se construyó mediante reuniones y diagnósticos participativos con líderes, mujeres, jóvenes y familias ashéninkas para definir las prioridades que consideran centrales para su futuro. El documento, consolidado en 2024, plantea objetivos relacionados con protección territorial, organización comunal, conservación y sostenibilidad económica.

“Para Saweto ha sido importante trabajar el Plan de Vida con todos los comuneros, pensando en nuestras necesidades y en cómo organizar el trabajo dentro de la comunidad”, señala Karen Shawiri, jefa de Saweto.

Más que una cartera de proyectos, el Plan de Vida intenta responder una pregunta concreta: cómo permanecer en el territorio sin depender de actividades que afecten el bosque, en una zona históricamente marcada por tala ilegal, economías ilícitas y escaso acceso a servicios básicos.

Parte de esas prioridades se retomaron durante un taller comunal realizado el 19 de abril de 2026, en paralelo a acciones de vigilancia territorial y evaluación de iniciativas sostenibles desarrolladas junto a UAC y la Dirección Regional de Agricultura de Ucayali (DRAU).

Comuneros y comuneras de Saweto durante un espacio de diálogo sobre prioridades territoriales y sostenibilidad realizado en abril de 2026.

Entre las actividades realizadas estuvo la verificación y reposición de cinco hitos territoriales en los vértices V7 al V11, un trabajo desarrollado junto al comité de vigilancia comunal para fortalecer el control sobre una zona fronteriza que continúa expuesta a presiones externas.

Integrantes del comité de vigilancia comunal, representantes de Saweto y equipos técnicos durante la reposición de hitos territoriales en abril de 2026.

En Saweto, la vigilancia territorial no solo está vinculada a la conservación ambiental. También forma parte de una estrategia para sostener la permanencia de las familias en el territorio y reducir riesgos asociados a actividades ilegales en la frontera amazónica.

“Sin territorio nosotros no somos nada, porque no tenemos otro lugar donde vivir. Del bosque sale nuestra casa, nuestras canoas y nuestros productos”, afirma Shawiri.

Karen Shawiri, jefa de la comunidad nativa Alto Tamaya–Saweto.

El Plan de Vida también identifica problemas relacionados con acceso a alimentos, ingresos y conectividad. En ese contexto, durante las recientes actividades en campo se discutieron iniciativas como piscigranjas, fortalecimiento del cultivo de cacao y la reactivación de una piladora de arroz comunal.

Según la comunidad, estas propuestas buscan responder a problemas concretos: reducir la dependencia de productos externos, mejorar la seguridad alimentaria y enfrentar las dificultades logísticas derivadas del aislamiento geográfico.

Shawiri señala que la distancia y el costo del transporte hacia Pucallpa continúan limitando las posibilidades económicas de las familias de la comunidad.

La lideresa considera además que varias de las acciones desarrolladas recientemente guardan relación con prioridades discutidas previamente durante la elaboración del Plan de Vida.

“En el Plan de Vida incluye justamente el trabajo que ya se viene realizando con UAC, como el trabajo de custodio forestal para vigilar nuestro territorio y la piladora para seguir produciendo arroz”, señala.

Shawiri también considera que los recientes espacios de diálogo comunal podrían tener más tiempo para profundizar las prioridades discutidas por la comunidad, una observación que refleja las dificultades de sostener procesos colectivos y de planificación en territorios remotos de la Amazonía.

Saweto obtuvo el título de propiedad de su territorio en 2015, luego de años de presión impulsada por líderes ashéninkas frente a la tala ilegal en la frontera amazónica. El caso alcanzó notoriedad internacional tras el asesinato de cuatro líderes de la comunidad en 2014, uno de los episodios más emblemáticos de violencia contra defensores indígenas en la Amazonía peruana.

Más de una década después, la comunidad continúa intentando que las decisiones discutidas en su Plan de Vida no permanezcan únicamente como una planificación escrita, sino como acciones sostenidas para proteger el territorio y sostener la vida en una de las zonas más aisladas y vulnerables de la Amazonía peruana.

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Reposición de hitos en Saweto confirma ubicación de límites territoriales y evidencia desafíos de control en la Amazonía peruana